Marcela Álvarez, es una paciente que durante años sufrió de colitis ulcerosa, lo cual la llevó a necesitar ir al baño hasta 30 veces al día.
Álvarez compartió lo que viven los pacientes de esta enfermedad intestinal inflamatoria y resaltó el dificultoso camino para llegar a un diagnóstico.

«La colitis ulcerosa no se puede vivir sola, requiere de apoyo, educación y empatía de todo el sistema médico», manifestó. Por otro lado, relató que para llegar a su diagnóstico y recibir el tratamiento que requería esperó mucho tiempo, tuvo que asistir a múltiples lugares y buscar diferentes opciones.
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